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domingo, 25 de noviembre de 2012

Santo Tomas de Aquino

 


Santo Tomás de Aquino
a. Vida. Nació a fines de 1224 en Roccasecca, de noble familia napolitana. A los cinco años es llevado al monasterio de Monte Cassino. Es iniciado en la filosofía griega por su maestro Pedro de Hibernia. Desde 1239 a 1243 estudia en la Universidad de Nápoles. En 1244 toma el hábito de Santo Domingo. Al año siguiente va a París, donde conoce a Alberto Magno, y estudia con él en esa ciudad y después en Colonia.
Es convocado por Gregorio X para asistir al Segundo Concilio de Lyon, pero su salud no pudo soportar la abrumadora labor intelectual a que se sometía: cayó enfermo en el camino y murió en Fossanova el 7 de marzo de 1274.
b. Obras. Su obra más importante es la "Summa Teologica". También se destacan dentro de sus obras "Comentarios a Aristóteles", "A la metafísica", "A la física", "A la ética", "A Nicómaco", "A la política". Además hace parte de sus obras, los opúsculos, tratados breves de filosofía y teología como son: "De Veritate", "De Potentia", "De anima", y por último tratados teológicos: "Summa Contra Gentiles".
c. Pensamiento. Sin duda alguna "el influjo de Aristóteles en Santo Tomás lo apreciamos al punto de una nueva valoración del saber natural frente al conocimiento de la fe". Santo Tomás sigue a Aristóteles en la cuestión del origen de nuestro conocimiento y apoyado en él dice que es natural al hombre llegar a lo suprasensible a través de lo sensible. "Se rechaza expresamente la idea de que Dios es lo primero conocido, tal como supone la teoría del conocimiento en las razones eternas". Pues lo primero que en la vida conocemos es la esencia de las cosas materiales que conforman el objeto propio de nuestro entendimiento.
También nos dice que "el alma humana está situado en el último grado de los seres inteligentes; es la más alejada de todas las perfecciones del entendimiento divino". A cada forma de ser corresponde una manera propia de conocer. El entendimiento que poseemos todos, es aquel por el cual más nos aproximamos a los ángeles.
Santo Tomás ha tomado en consideración el hecho de que el conocer humano sólo es posible mediante un volverse del entendimiento hacia los datos de la fantasía emanados del conocimiento sensible.
Así pues, afirma Santo Tomas: "El Origen de nuestro conocimiento se halla en los sentidos; explicar el conocimiento humano es definir la colaboración que se establece entre las cosas materiales, los sentidos, y el entendimiento".
C. CLASES DE REALISMO
1. Realismo Inmediato. Toda tentativa para superar la oposición entre el realismo y el idealismo, está condenada al fracaso. Nos queda el interrogante de si no podríamos llegar al realismo partiendo del idealismo. Toda la cuestión consiste en sabe si podemos encontrar el ser partiendo del pensamiento, no hay duda de que es posible, pero hallaremos el ser ideal del idealismo, no el ser real del realismo. De hecho, podemos afirmar que el realismo no se demuestra y tampoco necesita demostrarse.
"E Gilson sostiene que la noción de realismo crítico es tan contradictoria como la círculo cuadrado. Pues una crítica del conocimiento, dice, tiene como fin fundamentar a priori el conocimiento limitándolo a los fenómenos".
2. Realismo Crítico. El realismo crítico "pretende superar el realismo ingenuo y el natural. Concibe la diferencia ente re los dos miembros, sujeto – objeto. Cada uno de ellos tiene su función propia". Los realistas críticos trataron de responder diciendo que los datos inmediatos de la percepción apuntan a objetos físicos fuera de sí mismo.
El realismo crítico piensa que incluso después de la investigación de Kant sobre la participación que la facultad cognoscitiva del hombre tiene en la imagen de la realidad objetiva, se puede mantener la posición fundamental del realismo.
3. Realismo e Idealismo. El realismo idealista admite que buen número de objetos no existen más que en le pensamiento. "En algunos casos lo que conocemos existen en sí, independientemente de nuestro conocimiento, de nuestro pensamiento, de toda actividad de nuestro espíritu".
Podemos ver, pues, entre el realismo y el idealismo una verdadera contradicción, y es necesario elegir uno de los dos términos y excluir el otro.
La intención declara Bergson "es no dar la razón ni al realismo, ni al idealismo".
D. ACTUALIDAD DEL PENSAMIENTO
El realismo es una de las disciplinas filosóficas que más conservan su esencia en cuanto al planteamiento del conocimiento, es una de las que menos se ha vulgarizado y continúa perteneciendo al plano intelectual. Para saberse realista hay la necesidad de indagar, cuestionar e investigar el sistema filosófico como tal, difícilmente se llega a ser realista por accidente.
Sabiendo que el realismo despoja de toda interpretación u opinión, podría afirmarse que el hombre de hoy está lejos de serlo, porque especula más que nunca, se apersona de planteamientos y da con carácter de mucha certeza visiones que pueden responder solamente a impresiones.
Del realismo se desprende la subjetividad concebida, como la manera neutral de mostrar la verdad, y que para muchos otros sistemas filosóficos no responde más que as una utopía, porque con el avance de los medios de comunicación la hominización del mundo, de la ciencia y de la sociedad la vida aparece cada vez más fragmentada, las cosas que ayer eran reales para el hombre, hoy aparecen viables de otra manera en otra cultura distinta.
El realismo ha podido ser columna del conocimiento en tanto que sin permitir la interpretación sostiene principios y postulados que habiendo sido suficientemente argumentados sostienen. La ventaja está en que el conocimiento no depende del ir y venir del tiempo y de la psicología humana, sino que se ancla en verdades universales, la desventaja se encuentra en que al parecer ortodoxa no permite un proceso ágil de conocimiento.
La pérdida del realismo ha hecho que el conocimiento sea condicionado por la cultura y el folklore y se pase al relativismo. Filosóficamente el realismo también fundamentado hipotéticamente convence mucho a la actualidad, pero en el sentido práctico ha perdido fuerza y ha pasado a ser un ideal de conocimiento.
Hoy el hombre se inclina más por visiones que le permitan mayor apertura, menos academicismo y más pragmatismo